Tres Principios para la Excelencia
En la bíblia podemos señalar 3 principios que nos llevarán a nuestro destino en Cristo.
Estos están establecidos por Dios como los parámetros que miden nuestro crecimiento
y madurez para tomar poseción de lo que Dios a preparado para nosotros.
1. Escuchar intrucciones: En la bíblia podemos ver que todo lo que los grandes
hombres de Dios alcanzaron fue porque escucharon instrucciones precisas y las
llevaron acabo. La mayoría de nosotros escuchamos las intrucciones, pero las llevamos
acabo en nuestros propios terminus. Por ejemplo, nuestro jefe nos da unas
instrucciones para llevar acabo el trabajo, pero nosotros vemos y decimos "es mejor si
lo hago así, es más rápido o más fácil, lo importante es que el trabajo este terminado" y
luego que terminamos el trabajo creemos que lo hicimos correctamente. La verdad es
que aunque hayas terminado el trabajo que tenías que hacer para el jefe es como si no
lo hubieras hecho porque trabajaste, pero no escuchaste.
Nosotros como Cristianos hacemos lo mismo, Dios nos ha dado intrucciones claras,
pero nosotros tratamos de hacerlas a nuestra conveniencia y después nos
preguntamos porque no puedo ver la bendición de Dios sobre mi vida. Simplemente
tenemos que aprender a eschuchar y seguir instrucciones, porque cada vez que no
escuchamos las intrucciones, exponemos y queremos decir que Dios o el líder que nos
dió las instrucciones está equivocado y que nosotros lo podemos manejar mejor que el
que nos dió las instrucciones.
14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me
entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu
señor.
22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado
otros dos talentos sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas
donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no
esparcí.
27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los
intereses.
28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado
MATEO 25:14-29
El problema con este siervo, no fue que no multiplicó su talento, su problema fue que
no escuchó intrucciones. Saul, el cual Dios lo puso como rey de Israel, tenía todas las
cualidades para ser rey, pero nunca aprendió a seguir instrucciones de Samuel o del
mismo Dios.
2. Ser excelentes no lo determinamos nosotros sino otros a los cuales servimos: A veces
creemos que nuestro trabajo y nuestro esfuerzo es excelente, pero eso solo lo ven nuestros
propios ojos y cuando vemos a otros que no se desempeñan según nuestros propios
estándares nos sentimos excelentes. La verdad es que nuestra excelencia está atada a otras
personas y sin esas otros personas no hay a quien servir con excelencia. Por lo tanto no somos
excelentes cuando quieremos evadir personas o buscar atajos para completar un trabajo, al
contrario esas personas a las que evadimos son las que determinan nuestra excelencia y
nuestra dedicación a seguir el orden.
Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.
3 Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
4 Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía.
5 Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a
causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.
6 Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía.
GENESIS 39:2-6
Si estudiamos bien la historia de José podemos ver que la razón por la que era
prosperado en todo lo que hacia y su excelencia en el servicio eran deterninados por
otros y no por él mismo.
3. Ser fiel en lo que pertenece a otro hombre: José properaba en todo lo que hacia
porque había aprendido a ser fiel en lo que no le pertenecía, asi mismo como en la
parabola de los talentos hubo dos hombres que escucharon, obedecieron y fueron
fieles en cosas que no le pertenecían, nunca podrás alcanzar lo que te pertenece
sino eres fiel en lo que no es tuyo.
Muchos quieren ser grandes Pastores, grandes envangelistas, músicos, tener
bendiciones económicas, pero no pueden ser fieles a las cosas que no le
pertenecen, a veces en nuestros trabajos decimos "esto no es mio"," yo solo soy un
empleado" etc...
Pero Dios nos a llamado a ser fieles en todos los ambitos de nuestra vida.
José era prosperado no por sus habilidades de interprete de sueños, sino por su
fidelidad en lo que hacia.
10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo
más es injusto.
11 Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?
LUCAS 16: 10-12
Estas palabras fueron dichas por el mismo Jesús para que entendamos los principios
del reino de Dios, como Pastor algunas personas vienen y me dicen que sienten el
llamado al ministerio, que están orando por esto y lo otro, etc... pero no son fieles
en las que le han sido puestas en sus manos que no le pertenecen. Por ejemeplo los
diezmos, sus trabajos, la iglesia, la familia, etc. Pero aun así quieren ver a Dios
completando su plan en ellos y vivir en su plenitud.
Resumiendo, estos tres principios del reino son necesarios para nuestro desarollo
espiritual y material, si vivimos estos principios a cabalidad sabremos con toda
certeza que él cumplirá su propósito en nosotros.
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Mi deseo y la misión de mi vida es formar jóvenes prepardos y maduros para encontrar y enfrentar sus sueños y alcanzar la grandeza del Destino de Dios para Humanidad
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jueves, 21 de diciembre de 2006
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